“Iron man 3” y “World war Z”

MINIMOS DE HOY EN DIA

Cuando veo tanques comerciales o films muy mainstream, donde los productores contemporáneos, apuestan casi el total del esfuerzo, creatividad y presupuesto a la lisa y llana, pirotecnia visual para entretener a las grandes masas, es cada vez más habitual que la película solo consiga, entretenerme un rato, pero que la decepción por los descuidos y olvidos en los aspectos realmente importantes de una cinta, me provoquen un gran descontento.

Sorprendentemente, las dos películas en cuestión, Iron man 3 (IM3) y World war Z (WWZ) además de tener la correspondiente parafernalia visual, superestrellas como Downey Jr. y Pitt, y casi todos los elementos de los tanques supertaquilleros, no descuidan ni olvidan un ápice de aquella cuestión casi extinta en el cine actual, que es contar de forma correcta una historia.

Fuera de gustos, (fanáticos acérrimos del comic o del libro esto no es para ustedes) ambos films, cuentan con, una estructura argumental solida, personajes bien elaborados y antagonistas o fuerzas antagónicas coherentes con la historia.

El cine de palomitas también tiene la obligación de cumplir con unos mínimos que soporten la acción y los efectos especiales para que la ecuación no quede descompensada. Mínimos como un guion sin lagunas, personajes consecuentes y a la vez contradictorios (que en su accionar empujen la historia en una dirección ascendente) secundarios que aporten, etc.

Esos antiguos mínimos que con el paso del tiempo se han ido transformando en máximos gracias a que algún brillante de la industria eligió como modelo priorizar la grandilocuencia visual por sobre todas las cosas, creyendo que todo el público solo quiere ver espectacularidad aunque esta sea completamente vacía de contenido. 

Entre las cosas a destacar en estos entretenidos y bien elaborados films están, el personaje un tanto más realista protagonizado por Brad Pitt en WWZ, quien ya no es el estereotipado padre/héroe de familia forjado en hierro. Aquí su personaje no es experto en armas, tiene miedo, sufre tras abandonar a su familia, y además es obligado a arriesgarse para investigar, desmarcándose así del clásico híper patriota y héroe padre americano.

En el caso de IM3, el carismático personaje, Tony Stark, interpretado de forma brillante por Robert Downey Jr. (el 50% del éxito de la saga es solo merito suyo) continua siendo el pícaro de siempre, pero adaptándose a los tiempos que corren, sufriendo ahora, ataques de pánico y siendo socorrido por un niño, en varias ocasiones.

Para la aventura de WWZ está el realizador Marc Forster (Monster’s Ball, Stay, Finding Neverland) junto a un equipo de guionistas entre los cuales figura el talentoso Damon Lindelof (Lost, Prometheus). Y para IM3 Jon Favreau le deja la silla de director a Shane Black (Saga Lethal weapon, The Last Boy scout) quien también firma el interesante guion.

Esperemos que otros films de acción, aventuras, comics y muchos efectos especiales se unan a esta posible moda de buenos y elaborados films de género porque como bien sabía Hitchcock y un montón de grandes del cine del pasado, lo comercial o taquillero no quita que sea buen cine.

 

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